Cuando creía que este culminaba siendo un mal año, todo cambió:
La voz de un sujeto extraño me hizo entender que la vida no se burla de nosotros, pero a veces nosotros nos burlamos de ella, creyendo que somos los únicos que sufrimos.
Es por ello que me sentí como si estuviera en una montaña rusa de emociones e ignoré las respuestas más simples a mis problemas, complicando todo lo que sentía por solo tratar de ser comprendida, cuando a veces no puedo comprenderme a mi misma.
Los seres humanos no somos confiables, cambiamos de opinión tan rápido que cuando le decimos a alguien lo que sentimos, a los 5 minutos no estamos realmente seguros de lo que dijimos.
A la final me di cuenta de que perdí tanto tiempo en tratar de explicarle al mundo lo que sentía, para luego sentir que tiré tantos minutos de mi vida a la basura, tratando de descubrir lo que sentía hablando con otros, para luego preguntarme ¿a dónde se ha ido el tiempo? Y ¿por qué me ha dejado sola? Cuando la verdad es que me abandone a mi misma, tratando de descifrar mis emociones, cuando la verdad es que ellas no son un enigma que hay que descifrar, solo tenía que escuchar lo que sentía nuestro interior.
Es por ello que quiero sentir cada minuto que vivo para no tener que preguntarme lo que siento.
viernes, 1 de enero de 2010
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